Paulina Horta
Transformo culturas para que la diversidad sea una ventaja competitiva | Estratega DE&I | Liderazgo Inclusivo | Mujeres en Liderazgo y equidad real en acción.
Hace poco, en una reunión en las oficinas de un cliente, el Director General me dijo algo que me dejó pensando: “Estamos invirtiendo en innovación, en tecnología, en estrategias de crecimiento, pero al final del día, nuestros competidores pueden hacer lo mismo. Lo que no pueden copiar es nuestra gente.”
Y tiene toda la razón. Pueden replicar productos, precios, incluso procesos. Pero la verdadera ventaja competitiva está en la diversidad de talento, en la riqueza de pensamiento y en cómo una organización la integra para crecer.
La diversidad no es un tema de moda ni una casilla que marcar en un checklist o reporte. Es en realidad uno de los diferenciadores estratégicos más poderosos que una empresa puede tener. Lo he visto de primera mano en múltiples organizaciones que tenemos como clientes en Accelerate DEI/TALENT o que participaron en las ediciones del Accelerate DEI INDEX. Aquellas que realmente apuestan por la diversidad no solo se benefician en términos de cultura, sino que logran ventajas tangibles en el negocio.
Por ejemplo, cuando un equipo está compuesto por personas con trayectorias y experiencias similares, el pensamiento se vuelve predecible y uniforme. En cambio, cuando hay diversidad real, surgen ideas inesperadas, se desafían paradigmas y aparecen soluciones innovadoras que otros no vieron venir. Las empresas que entienden esto han desarrollado productos y estrategias que transformaron su industria.
Además, un equipo diverso no solo innova más, sino que toma mejores decisiones. Recuerdo trabajar con un equipo de liderazgo convencido de que su rapidez al decidir era su mayor fortaleza. Sin embargo, cuando se detuvieron a analizar su dinámica, notaron que todos pensaban de manera muy similar. Una vez que incorporaron nuevas perspectivas, su toma de decisiones se volvió más robusta y estratégica, porque ya no operaban bajo suposiciones, sino con una visión más amplia.
La diversidad también es clave para conectar con el mercado. ¿Cómo puedes entender realmente a tus clientes si tu equipo no refleja quiénes son? Las empresas que han integrado talento diverso en sus filas han logrado generar productos más alineados con las necesidades reales de sus consumidores, precisamente porque pueden ver el mundo a través de sus distintos lentes.
Por otro lado, la diversidad no solo beneficia a la empresa, sino que se ha convertido en un imán para el talento. Hoy, las personas no buscan solo un buen salario; buscan un propósito, un entorno donde se sientan valoradas y oportunidades reales de crecimiento. Si una empresa no promueve un ambiente inclusivo, perderá a sus mejores talentos, así de simple.
Algo que repito constantemente cuando hablo de diversidad, es que la diversidad sin inclusión es solo una estadística. Si una empresa no crea un entorno donde todas las voces sean valoradas, entonces solo tiene diversidad en papel. La diversidad e inclusión deben ser parte de la cultura.
La diversidad bien gestionada no solo hace que las empresas sean más innovadoras y rentables, sino que las hace únicas. Mientras otras empresas intentan replicar modelos de negocios, las organizaciones inteligentes saben que la clave no está en lo que hacen, sino en quiénes son y cómo trabajan juntos. Lo auténtico no se copia y ahí está la mayor ventaja.