Paulina Horta
Transformo culturas para que la diversidad sea una ventaja competitiva | Estratega DE&I | Liderazgo Inclusivo | Mujeres en Liderazgo y equidad real en acción.
No falla. Cada vez que trabajamos con líderes para revisar sus procesos de talento, alguien dice con total seguridad … “Nuestro proceso ya filtra muy bien”. Y sí… filtra, pero a veces filtra tanto que termina dejando fuera justo lo que la organización necesita ver.
Detrás de cada vacante, cada entrevista y cada shortlist, hay decisiones que -aunque bien intencionadas- pueden estar basadas en criterios heredados, no actualizados o simplemente poco inclusivos. Eso significa que probablemente estás dejando pasar a personas con talento real, solo porque no encajan en el molde de siempre.
La pregunta clave es … ¿Estás filtrando o estás excluyendo? La diferencia es más profunda de lo que parece.
- Filtrar es buscar señales de valor, de alineamiento, de potencial.
- Excluir es hacerlo desde una lógica tan estrecha, que lo diferente se percibe como un riesgo.
El problema principalmente radica en que lo que suele pasar es que el proceso no excluye porque quiere, sino porque no fue diseñado para ver más allá de lo evidente.
¿Dónde se esconden las barreras? En la evaluación de algunos procesos de selección de nuestros clientes, hemos encontrado que se enconden en:
- Lenguaje de las vacantes que desalienta a ciertas personas desde el primer vistazo.
- Requisitos innecesarios que no predicen el éxito, pero sí limitan la diversidad del pool.
- Entrevistas desestructuradas que dejan todo en manos de la intuición o la afinidad.
- Paneles poco diversos que replican los mismos sesgos una y otra vez.
Y cuando analizamos quiénes sí avanzan y quiénes no … empiezan a aparecer los patrones.
En Accelerate DEI/TALENT, justamente para ayudar a nuestros clientes, creamos algunas herramientas para permitirles ver lo que hoy no están viendo.
Una de las más poderosas que aplicamos en nuestros programas es el enfoque de Entrevistas Inclusivas por Competencias. Esta solución ha sido comprobada por nuestros clientes y funciona porque deja de lado la intuición y pone el foco en:
- Evidencias, no percepciones.
- Estructura, no improvisación.
- Capacidad real, no estilos dominantes.
Y sobre todo, permite evaluar con más equidad y objetividad, lo que abre el acceso a perfiles diversos que, en un proceso tradicional, podrían haber quedado fuera, no por falta de capacidad, sino porque nadie supo mirar su verdadero potencial.
Es una solución que realmente transforma la forma de elegir talento, porque parte de:
- Revisar y rediseñar sus procesos para incluir, no solo filtrar.
- Desarrollar entrevistas basadas en competencias, con foco en equidad y potencial.
- Crear experiencias de selección más conscientes, más objetivas y más conectadas con el futuro del trabajo.
OJO, no se trata solo de atraer diversidad, sino de no perderla en el camino.
Como food for thought quisiera dejarte esta pregunta … ¿A cuántas personas valiosas tu proceso está dejando fuera, sin que siquiera lo sepas? Si esta pregunta te hace ruido, es porque tal vez estás listo/a para mirar tu proceso desde otro ángulo … y ahí es donde empezamos a apoyarte.