Ir al contenido

Lo que cambia no es el contexto, sino la forma en que lo lideras

15 de enero de 2026 por
Lo que cambia no es el contexto, sino la forma en que lo lideras
Karen Robles
| Todavía no hay comentarios
Karen Robles
Estratega en Desarrollo de Liderazgo & Talento | Diseño culturas resilientes que potencian personas y resultados | Transformación cultural con visión humana. 

“Cada persona puede estar en una etapa distinta de su metamorfosis. El liderazgo situacional es clave para responder con precisión.” (Eliud Pimentel, Cemex)

Hay frases que se quedan contigo porque tocan una verdad que quizás no queremos ver.  Ésta, de Eliud Pimentel, fue una de ellas.

Durante nuestro evento La Metamorfosis del Liderazgo y la Cultura, escucharlo hablar en el panel sobre liderazgo situacional me recordó que, en realidad, no es el contexto lo que cambia, somos nosotros los que debemos aprender a liderarlo distinto cada vez.

Hoy los líderes no enfrentan un solo tipo de cambio, sino una sucesión constante de transformaciones: nuevas tecnologías, nuevas generaciones, nuevos lenguajes. Pero más allá de adaptarse, el verdadero reto está en interpretar lo que cada momento necesita. No todos los equipos, ni todas las personas, atraviesan la misma etapa de evolución. Algunos están listos para volar; otros aún fortalecen sus alas.

Ahí entra la agilidad emocional, la capacidad de:

  • ajustar el estilo de liderazgo sin perder coherencia,
  • ser empático sin perder claridad,
  • escuchar sin diluir la dirección, y
  • saber cuándo sostener y cuándo dejar espacio para que otros se transformen.

El liderazgo situacional requiere observar, comprender y acompañar sin pretender controlar. Es tener el coraje de aceptar que el cambio no se gestiona desde la distancia, sino desde la presencia.

Por esta razón, en Accelerate DEI/TALENT creemos que los líderes de hoy necesitan más que conocimiento, necesitan claridad de propósito y liderazgo consciente.

Esa es la base de nuestras Academias de Liderazgo, donde acompañamos a líderes a leer su propio contexto, a ajustar su forma de guiar según el ritmo de su equipo y el momento de su organización.

Al final, la metamorfosis no ocurre fuera, ocurre dentro, y el liderazgo que realmente transforma no es el que se adapta al cambio, sino el que lo encarna con sentido y humanidad.

Y cuando ese tipo de liderazgo se multiplica en una organización, la cultura se vuelve más ágil, más empática y más capaz de sostener el cambio sin fragmentarse.

Lo cierto es que una empresa solo puede transformarse a la velocidad a la que lo hacen sus líderes.  Ahí está la verdadera ventaja: aprender a liderar la transformación con conciencia, propósito y presencia.

Iniciar sesión dejar un comentario