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El liderazgo consciente empieza antes de hablar

15 de enero de 2026 por
El liderazgo consciente empieza antes de hablar
Karen Robles
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Karen Robles
Estratega en Desarrollo de Liderazgo & Talento | Diseño culturas resilientes que potencian personas y resultados | Transformación cultural con visión humana. 

Los tres verbos del liderazgo consciente: ver, escuchar y conectar

Hace unos días reflexionaba sobre cómo hemos convertido el liderazgo en una lista de cosas por hacer que se acumulan, se miden y se revisan trimestralmente a través de una serie de KPIs, planes, OKRs, dashboards y evaluaciones… y donde todo -por supuesto- es importante.  Sin embargo, el liderazgo va más allá de resultados, metodologías o roles. Liderar es una forma de estar presente.

Sí, presencia que se construye con tres verbos simples, humanos y aparentemente obvios, pero profundamente exigentes: VER, ESCUCHAR y CONECTAR.  Puede sonar básico, pero lo básico, cuando se hace bien, se vuelve transformador.

El primer verbo VER, para mí, no es mirar, sino reconocer lo que está frente a uno.  He conocido líderes sumamente talentosos, resolutivos, capaces, pero desconectados de lo más elemental: las experiencias y necesidades reales de las personas en el trabajo. Y es que cuando un líder realmente ve, ocurren tres cosas:

  • La persona siente que importa, no que es reemplazable.
  • Empiezan a aflorar capacidades que quizá no se habían mostrado.
  • Surge un compromiso genuino, no solo el que marca el contrato.

En pocas palabras, como líderes, ver a alguien es transmitirle, sin decirlo, que no es solo parte del trabajo, sino parte del camino.

Por otro lado, el verbo ESCUCHAR no es solo oír, es dar espacio para que la otra persona pueda decir lo que realmente necesita decir. Un líder consciente escucha para comprender, no para responder. Cuando escuchamos de verdad:

  • Las ideas pueden expresarse sin miedo ni filtros.
  • El talento empieza a mostrarse de manera genuina.
  • Los problemas se hablan a tiempo y no se vuelven crisis.
  • La confianza deja de ser discurso y se nota en la forma de trabajar juntos.

Te propongo que, si quieres entender mejor qué está pasando en tu equipo, intentes algo muy simple, pregúntales: ¿Hay algo que aún no me han contado y sería bueno que escuchara?

Finalmente, el verbo CONECTAR significa generar un vínculo real entre las personas y el propósito del trabajo, porque cuando existe conexión:

  • Los objetivos se sienten compartidos, no impuestos.
  • El esfuerzo nace del interés y conexión con el propósito, no de la presión.
  • Cuidarnos entre todos se vuelve parte de cómo trabajamos, de la cultura.

No podemos hablar de alto rendimiento si no existe una relación humana sólida. Cuando los resultados son la prioridad y las personas quedan en segundo plano, el rendimiento no se sostiene en el tiempo.

Si me preguntan ahora, ¿por qué estos tres verbos son esenciales en el liderazgo consciente? Lo resumo como sigue:

  • Cuando vemos, las personas sienten que importan.
  • Cuando escuchamos, las ideas toman forma y avanzan.
  • Cuando conectamos, las decisiones se construyen con propósito y sentido.

Al final, ese es el verdadero valor del liderazgo: hacer que lo humano sea parte de la estrategia, no solo del discurso.

Como food for thought, no busquemos líderes perfectos, sino líderes presentes, capaces de trabajar con resultados y, al mismo tiempo, con humanidad. Claro, las organizaciones pueden crecer con procesos, pero solo trascienden cuando las personas se sienten vistas, escuchadas y conectadas.

Si tu organización quiere desarrollar estas capacidades de forma práctica y sostenible, en Accelerate DEI/TALENT acompañamos a líderes y equipos a implementarlas a través de experiencias formativas, coaching y espacios de trabajo que transforman los conceptos en comportamientos reales.

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