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Cuando el liderazgo femenino pasa de invisible a imprescindible

15 de enero de 2026 por
Cuando el liderazgo femenino pasa de invisible a imprescindible
Paulina Horta
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Paulina Horta
Transformo culturas para que la diversidad sea una ventaja competitiva | Estratega DE&I | Liderazgo Inclusivo | Mujeres en Liderazgo y equidad real en acción. 

Durante años, muchas mujeres han liderado sin aparecer en el organigrama. Coordinaban, resolvían, influenciaban, sostenían equipos, pero su liderazgo no era llamado así.  No era reconocido, no era promovido, y muchas veces, ni siquiera era nombrado.  No porque no existiera, sino porque no encajaba en el molde de liderazgo tradicional.

Ese es justo el problema que se ha presentado durante décadas.  El liderazgo fue definido con lentes masculinos, donde existía autoridad vertical, control, exposición, toma de decisiones en solitario.  Esto ocasionó que una gran parte del liderazgo real dentro de las organizaciones pase desapercibido.  Hasta que las cosas empezaron a cambiar.

Hoy, las empresas que no tienen mujeres liderando de verdad -con voz, con poder de decisión, con influencia estratégica- no solo tienen un problema de equidad, sino que claramente tienen un problema de negocio, porque el liderazgo femenino dejó de ser algo que deberíamos impulsar para convertirse en una pieza clave de sostenibilidad, cultura e innovación.

Los datos lo confirman. Esto es parte del Business Case; el otro día leía que las organizaciones con más mujeres en liderazgo son un 21 % más propensas a superar a sus competidores en rentabilidad (McKinsey & Company); con un 30 % más de probabilidades de rendir por encima del promedio (McKinsey & Company); fomentan una colaboración y productividad superiores (American Psychological Association); y además, tienen 1.9 veces más probabilidad de ser percibidas como culturas inclusivas (DDI Global Leadership).

Del otro lado, en conversaciones con algunos clientes, he encontrado un común denominador en qué está causando el freno en el liderazgo femenino y son:

  • Los sesgos que aún operan, aunque no se mencionen.
  • Sistemas de promoción diseñados para quien grita más fuerte, no para quien genera más impacto.
  • Culturas que siguen confundiendo liderazgo con presencia física, disponibilidad absoluta o autoridad jerárquica.

Y justamente para romper ese freno, en Accelerate DEI/TALENT, diseñamos programas para formar líderes del futuro. Por ejemplo, diseñamos soluciones para que las mujeres que ya lideran puedan hacerlo con más visibilidad, respaldo y poder real.

Nuestro Programa de Mujeres en Liderazgo no busca empoderar desde el discurso.  Busca activar redes, conversaciones, decisiones y entornos donde el talento femenino deje de ser invisible y se vuelva imprescindible.

Trabajamos desde tres frentes:

  • La mujer y su narrativa de liderazgo.
  • La organización y sus sesgos estructurales.
  • La cultura que habilita o bloquea ese impacto.

Se trata de rediseñar el espacio para que todos los liderazgos que ya existen puedan crecer y transformar.

RECUERDA, impulsar el liderazgo femenino no es un gesto simbólico, es una inversión en talento, cultura y rentabilidad. Cada año que se posterga, son decisiones sesgadas, oportunidades perdidas y un costo silencioso que muchas empresas aún no se atreven a reconocer.

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