Paulina Horta
Transformo culturas para que la diversidad sea una ventaja competitiva | Estratega DE&I | Liderazgo Inclusivo | Mujeres en Liderazgo y equidad real en acción.
Hace unos días, conversando con un Director me dijo una frase que me hizo sonreír.
“A veces siento que mi equipo sabe más que yo.”
Lo miré y le dije:
"Espero que así sea."
Lo dije porque estoy convencida que si las personas de un equipo saben exactamente lo mismo que su líder, difícilmente la organización podrá evolucionar al ritmo que hoy exige el entorno.
Luego, le pregunté:
¿Te incomoda o te tranquiliza?
La respuesta a esa pregunta dice mucho más sobre un líder de lo que imaginamos.
Muchos líderes afirman que quieren atraer al mejor talento, pero el verdadero desafío no está en contratarlo, sino cuando ese talento empieza a cuestionar ideas, proponer caminos diferentes, dominar temas que el propio líder desconoce y aportar perspectivas que desafían la forma tradicional de hacer las cosas.
Es justamente ahí donde el liderazgo se pone a prueba.
Durante muchos años se esperaba que un líder fuera quien tuviera todas las respuestas. Hoy es completamente irreal y un riesgo para cualquier organización. Ningún líder puede saber más que todos los especialistas que hoy necesita una empresa para competir. Y, francamente, tampoco debería intentarlo.
El verdadero liderazgo consiste en crear un entorno donde las personas más talentosas quieran quedarse, aportar, cuestionar y crecer, incluso cuando saben más que quien las lidera en determinados temas.
Por supuesto, eso exige algo que pocas veces aparece en un perfil de competencias.
- Humildad
- Seguridad personal - autoconfianza
- Y la capacidad de separar el liderazgo del ego
Aunque pocas veces lo reconocemos, muchos líderes dicen querer personas brillantes en sus equipos hasta que esas personas empiezan a cuestionar sus decisiones.
Es ahí donde el talento empieza a apagarse. No porque las personas tengan menos capacidad, sino porque descubren que cuestionar, proponer ideas diferentes o desafiar lo establecido deja de ser bien recibido. Poco a poco, aprenden que es más seguro adaptarse que aportar.
Desde mi experiencia, ese es uno de los mayores enemigos del liderazgo inclusivo. La razón es que la inclusión no consiste únicamente en incorporar personas con experiencias, ideas o perspectivas distintas, sino en crear un entorno donde esas diferencias sean escuchadas, valoradas y, sobre todo, influyan en las decisiones.
De acuerdo con el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, habilidades como el liderazgo e influencia social, el pensamiento creativo y la colaboración serán cada vez más importantes para las organizaciones del futuro.
En este sentido, las empresas ya no competirán únicamente por atraer al mejor talento. Competirán por desarrollar líderes capaces de aprovecharlo.
Como food for thought, te dejo esta pregunta:
¿Está tu empresa desarrollando líderes capaces de hacer que esas personas quieran aportar todo aquello de lo que son capaces?